AMARILLO… ¡QUE TE PILLO!

En nuestra aula, podemos encontrar un sin fin de objetos, juegos y materiales con los que jugamos y trabajamos en nuestro día a día. Pero en esta ocasión su uso ha sido destinado a otro proceso: la clasificación de objetos según un atributo.

Tras leer el cuento en verso «Limón» de Antonio Rubio y Oscar Villán, hemos observado que este fruto era de color amarillo y hemos decidido enfocar el juego a este atributo de color.

A continuación, hemos nombrado algunos objetos que eran de color amarillo como el plátano, el sol, el «Pollo Pepe», las estrellas, las zapatillas de Voro, el sueter de Oier, los patitos de goma o la flor de la mimosa que tenemos en nuestra aula que nos trajeron «Los conejos» (alumnos de 2º de Primaria).

Tras ello, hemos decido buscar objetos de color amarillo que estaban escondidos por nuestra clase y los hemos agrupado de forma conjunta. ¿Queréis ver qué hemos encontrado?

Amarillo, -illo, -illo,

que yo… ¡Te pillo!

Alumnos/as de 2 años

SUS MAJESTADES LOS REYES MAGOS DE ORIENTE

«Queridos niños y niñas:

Tras un largo viaje andar,

en Gençana hemos parado a descansar

y por ello os obsequiamos

con un regalo muy familiar.

Mucha atención deberéis prestar,

ya que en él se esconde

un animal muy singular.

¿De quién se tratará?»

RR.MM

Alumnos/as de 2 años

DE LA CABEZA A LOS PIES

El niño nace una primera vez. Después es como si naciera una segunda vez a través de un trabajo largo y laborioso para dotarse de una identidad. Para dotarse de la cara, el cuerpo, el gesto, la acción, la palabra, el sentimiento, la emoción, la imaginación y la fantasía.

En resumen, del sentimiento del ser, de la representación, del yo y del sí mismo que le son absolutamente necesarios para ser autónomo y para distinguirse de los demás individuos y de las cosas con las que convive y de cuya interacción extrae, poco a poco, gran parte de los materiales constructivos de su identidad personal.

Fragmento de «Los cien lenguajes del niño»

Loris Malaguzzi

¿Y tú sabes…?

Inspirado en «De la cabeza a los pies»

Eric Carle

Alumnos/as de 2 años

DETALLES

Si nos fijamos con mucha atención, la naturaleza nos muestra su lado escondido que en muchas ocasiones por falta de luz, no nos enseña esos pequeños detalles que tanto la caracterizan.

Una hoja, es una hoja pero… ¿Qué podemos ver si nos acercamos más a ella?

Tras hacer una gran recolecta de diferentes especies, hemos visitado el taller de alfabetización visual. Con la ayuda de varias herramientas, como la mesa de luz y algunas lupas, hemos podido ver con mucha precisión cómo es una hoja.

Habían algunas hojas de color verde, otras de color marrón, con manchas blancas, alargadas, pequeñas e incluso algunas mucho más grandes que nuestras manos. En alguna de ellas, hemos podido ver la presencia de tierra o de algunas hormigas que recorrían la hoja de forma muy rápida. ¡Era casi imposible alcanzarlas!

Al haber realizado este cometido tan divertido, ahora sabemos que una hoja tiene mucho por ver y descubrir… Desde su color, su forma, su tamaño, sus partes e incluso si algún animal diminuto pasea por sus divertidos caminos y ya os decimos… ¡Que no son los pingüinos!

Primavera, hoja primera, hojita volantinera.

Verano, besa la hoja la mano al fruto temprano.

Otoño, vals de la hoja que el viento arroja.

Invierno, hojitas de ensueño eterno.

«Las estaciones de la hoja«

«Versos vegetales«

Antonio Rubio

Alumnos/as de 2 años

EL REGNE VEGETAL

Inabastable com a lliçó, inassolible com a poema, la vastitud del regne vegetal l’hem abreujat en unes flors.

Podíem haver escollit l’oreig dels arbres musicant la tarda, vinclament verdós, olor de pi i alzina fosca.

La llum d’un camp de blat tota daurada en oneig tranquil com la mar a la posta.

L’enramada de l’heura a la paret, el tronc caragolat de l’olivera, el jonc a la riera, la fita del xiprer, palmera en el portal i els camps de tarongers component paisatges.

Podríem haver triat, també, la verema del raïm, el canyissar i l’horta, les fruites esberlades de l’hivern, magranes roges. El verd velludat de les muntanyes, el brot brillant de primavera i el groc de rovell d’ou de la tardor pintant les fulles, o bé, amb la paleta de colors, de versos d’en Carner fer-ne una imatge.

«Canta l’arbre verdejant i les branques pujen tant que a mig aire són blaves«

J. Carner

Inspirat en Marta Balada «El regne vegetal»

Avui al entrar a l’escola, les plantes havien crescut penjant del sostre! Eren molt llargues i tenien moltes fulles que arribaven fins i tot quasi a l’altura del nostre cap. Les hem observat, olorat i molt poc a poc, les hem pogut tocar.

Tamara ens ha explicat que perquè estiguessin sanes i boniques, havíem de regar-les (per a que la seva terra no s’assequés), donar-los la llum del sol i tractar-les amb molt d’amor i respecte. D’aquesta manera creixeran i cada vegada es faran més i més grans. I… així ho hem fet!

Però no eren les úniques plantes que vamem trobar a l’escola… En la porxada trobarem plantes amb moltes flors de colors que necessitaven la nostra ajuda per a poder ser trasplantades a altres tests molt més grans.

I per a això utilitzarem: terra, rasclets, pales… però sobretot les nostres MANS.

Per a finalitzar, vam agafar la regadora, l’omplirem d’aigua i regarem les plantes. Encara que en agafar la terra, molta es va vessar en el sòl pel que també vam haver d’escombrar perquè tot quedés net i endreçat.

I quan ja estava tot fet, vam poder guadir de l’olor, el color i el suau tacte d’aquest meravellòs ésser viu.

Alumnes de 2 anys

GARBANCITO

En el comedor, nuestro cocinero Miguel nos ha preparado… ¡Potaje de garbanzos! Y para saber un poco más sobre esta comida, hemos querido averiguar de dónde venían, que forma tenían, si eran duros o blandos, grandes o pequeños… Y para ello los hemos observado cocinados y sin cocinar.

Hemos visto que los que no estaban cocinados estaban muy, pero que muy duros y por lo tanto, no podíamos comérnoslos. Así que por el contrario, cuando Miguel los cocina, se hacen muy blanditos y están riquísimos ya que son una fuente de proteína muy importante para nuestro organismo.

Tras ver nuestra curiosidad hacia esta legumbre, Tamara nos ha leído el libro de «Árbol» donde explica que sucedería si pudiésemos plantar los garbanzos en la tierra. Y después de ello, hemos decidido hacerlo nosotros mismos en nuestra aula.

Para poder plantarlos y que de esta forma pudiesen germinar lo antes posible, necesitábamos:

  • Una bolsa pequeña.
  • Algodón.
  • Agua.
  • Garbanzos.

PASOS A SEGUIR

  1. Lo primero que tenemos que hacer es abrir la bolsa y meter dentro unos cuantos algodones.

2. A continuación, meter los garbanzos dentro de la bolsa junto con los algodones.

3. Una vez metidos los garbanzos, vertemos agua dentro de la bolsa para que tanto los algodones como los garbanzos se mojen y que de esa forma esté todo bien empapado.

4. Cerramos la bolsa bien cerrada y… ¡Ya está listo!

Tamara nos ha ayudado a poner las bolsas en la ventana para que así les pudiese dar la luz del sol y que de esa forma, pudiésemos ver que les sucedía a los garbanzos al cabo de unos días. Y a que… ¿No sabéis que ha sucedido? Han empezado a salir pequeñas raíces que día tras día se van haciendo más y más grandes.

¡Nos encanta observarlos y ver como crecen!

Alumnos/as de 2 años

EXPRESIÓN CORPORAL

La adquisición de una identidad diferenciada, vivida por el niño como una identificación favorable y positiva de sí mismo, es un proceso continuo que no está limitado a una edad determinada. Sabemos a través de especialistas como Wallon, Piaget, Ajuriaguerra, Vigotsky, Pic y Vayer, Aucouturier y Lapierre, y Levin, entre otros, que son muy importantes las primeras experiencias de vida, y que en la construcción de personalidad intervienen factores complejos en los que el cuerpo, a través del movimiento, del contacto, de sus acciones, producciones y reacciones, se convierte en eje vertebrador o instrumento facilitador del desarrollo armónico de la criatura, y en el inicio de una construcción satisfactoria de su identidad.

En la escuela infantil tenemos el privilegio de poder participar en esas primeras etapas de desarrollo corporal y de estructuración mental y perseguir una finalidad esencial: comunicarse. Comunicarse quiere decir, conocer, comprender e integrarse felizmente en la sociedad que le rodea, y esto es todavía más importante.

Por ello, es conveniente facilitar una base de vivencias, experiencias y conocimientos que partan de entender a la criatura desde lo que denominamos «su cuerpo global».

Esta intención implica, teniendo en cuenta la edad y el momento de los niños y niñas, mostrar una atención y cuidado muy sensible ante aspectos como: el cuerpo y sus progresivas capacidades motrices; la capacidad de comunicación y de la relación con los demás; la expresión de sensaciones; el inicio del conocimiento de algunas características personales, ya sean físicas o psíquicas (que le gusta o no, si esta alegre o triste, etc.) y el acceso al pensamiento simbólico y a la representación mental.

«Psicomotricidad y vida cotidiana«

Susana Fusté y Mercè Bonastre

Alumnos/as de 2 años

CIENCIA EN EL COLUMPIO

El niño ha estado aprendiendo jugando desde que nació. Sus herramientas son los sentidos, las mismas herramientas que tenía el hombre en mucho tiempo antes de la invención de las máquinas: los sentidos y la mente.


El niño con los sentidos recoge los datos de la realidad: los primeros ruidos, las formas, el calor del pecho materno, el sabor de la leche, los olores de la casa, los colores, las voces, ese conjunto de sensaciones que siente en el mundo del que en algún momento descubre que forma parte. Con la mente compara, descubre, reflexiona, recuerda. El niño  guarda las sensaciones en armarios secretos donde puedan permanecer de por vida. Su método es correcto porque recoge datos, los compara, los selecciona, formula hipótesis, las verifica, obtiene síntesis y procede en experiencias, cuestionando todo ante datos nuevos e inesperados.


Cuando su ventana al mundo es correr con el viento entre las hierbas que lo pinchan, meter las manos en el agua, descubrir la brisa del aire cuando sopla las hojas, en fin, puede tener esas experiencias directas que le ayudan a descubrir algunas leyes físicas: la conducción del calor, la fuerza de la gravedad, la inercia, la flotabilidad de los cuerpos y otros aspectos del mundo que lo rodea.

«Casa de las artes y el juego»

Mario Lodi


Tras leer el cuento «Tan ligero, tan pesado» de Susan Strasser, quisimos averiguar cual de los animales pesaba más y cual era el que pesaba menos. Para ello, contamos con la ayuda de una balanza que nos prestaron «Los elefantes» (alumnos de 5 años) y así, poder averiguar si sucedía de igual forma que en la historia. Tras jugar con este nuevo utensilio nos dimos cuenta de algunas cosas:

«¡Oh! ¡La balena és gran Tamara!» Mateo A.

«¡Ballena grande!» Eric Ll.

«¡Ay! La vaca y el león pesan más que la leona Tamara.» Oier G.

» Gran, sí, sí. » Sara D.

«El león está arriba.» Alejandro L.

Alumnos/as de 2 años

CUENTOS A LA LUZ DE LA LUMBRE

Los cuentos son un excelente recurso para nuestros hijos ya que desarrollan la memoria, la creatividad, la imaginación, enriquecen su vocabulario, desarrollan la capacidad de escucha y atención, y hace que se estreche la relación con el adulto mejorando el vínculo entre padres e hijos.

A su vez, es muy importante crear un ambiente tranquilo, en el que ellos se sientan cómodos y relajados para poder adentrarse en el mundo tan fascinante de la lectura.

» Para poder viajar, para poder compartir con ellos momentos de calidad, alejados de las prisas y los quehaceres diarios, para llevarles a todos esos lugares donde solo la imaginación puede llegar. No olvidéis, los niños se hacen lectores en el regazo de sus padres.»

Ruth Alfonso Arias

Alumnos/as de 2 años

¡QUE LLUEVA, QUE LLUEVA!

Esta semana el sol ha aparecido muy poco en la escuela. Las nubes y la lluvia, han sido las protagonistas. Y para poder jugar con el agua, debíamos mandar un mensaje que nos ayudase a ir equipados para ello.

Nuestras botas, chubasqueros y paraguas ya estaban preparados, sólo nos quedaba probárnoslos e ir en busca de aventuras.

«Que llueva, que llueva,

la Virgen de la cueva.

Los pajaritos cantan,

las nubes se levantan.

¡Que sí! ¡Que no!

Que caiga un chaparrón,

con azúcar y turrón.«

Cancionero Infantil

Noemí Villamuza

Alumnos/as de 2 años